Acordes de séptima
Todo acorde de séptima es una tríada que ya conoces con una tercera más apilada encima. La tercera que apiles decide si el acorde flota, si duele o si tira hacia casa, y la diferencia se oye en unos diez segundos.

En la herramienta y en toda esta página usamos el cifrado americano, el estándar mundial para escribir acordes: C = Do, D = Re, E = Mi, F = Fa, G = Sol, A = La, B = Si. Y los números romanos nombran el papel de cada acorde dentro de la tonalidad: mayúscula = mayor (Imaj7, V7), minúscula = menor (iim7, vim7) y ° = disminuido. El sistema numérico de Nashville lo explica entero.
El tablero arranca en Cmaj7, con su botón ya marcado. Presiona los otros cuatro de Tipo de séptima: cada uno suena el acorde y redibuja el mástil. La digitación se rearma entera cada vez —a veces abierta, a veces con cejilla—, así que no busques un punto que se desliza. Lo que cambia se lee en la lista del panel Cómo se construye este acorde, debajo del mástil: C–E–G–Si pasa a C–E–G–Si♭. Solo se mueve una nota, y baja un traste.
Pero no siempre la misma nota. Si (B)→Si♭ convierte el Cmaj7 en C7; después baja la tercera (Mi→Mi♭) y sale el Cm7; después la quinta (Sol→Sol♭) y sale el Cm7♭5; y al final vuelve a bajar la séptima (Si♭→Si♭♭, un doble bemol) para el C°7.
¿Y con otra fundamental? Arrastra hacia arriba la barra del borde derecho, hasta Controles, y cambia el selector Tónica —así llama la herramienta a la fundamental del acorde—. Los cinco botones de arriba siguen funcionando: solo cambian el tipo de séptima, así que a partir de ahí te los tocan todos sobre la nota que elegiste.
Una tercera más. Esa es toda la idea
Una tríada se arma saltando notas —una letra sí, una no, como dice el panel de la herramienta—: tomas la escala, empiezas en una nota, saltas una, tomas la siguiente, saltas una, tomas la siguiente. En Do mayor eso te da Do–Mi–Sol (C–E–G). Un acorde de séptima es lo que pasa si te niegas a parar: saltas una más, tomas una más, y ya tienes cuatro sonidos. En español también los vas a ver con otro nombre: cuatríadas o tétradas, frente a las tríadas, de tres sonidos. Es el mismo animal con otro nombre.
Esto importa porque la nota a la que llegas no siempre está a la misma distancia. Sigue apilando dentro de Do mayor y la cuarta nota es Si (B), a un semitono de la octava. Haz exactamente lo mismo empezando en Sol (G) y la cuarta nota es Fa (F), a un tono de la octava. El mismo procedimiento, distinto resultado: en esa diferencia está todo el tema.
Los cinco que de verdad te vas a encontrar
Un guitarrista se cruza con cinco, y la forma más fácil de tenerlos en la cabeza es como una escalera en la que cada peldaño baja una nota un traste.
- maj7 — tríada mayor con la séptima mayor encima. Do–Mi–Sol–Si. No lleva dentro ningún tritono —el intervalo más tenso que hay— y justo por eso puede quedarse flotando sin resolver.
- 7 (de dominante) — tríada mayor con la séptima menor. Do–Mi–Sol–Si♭. Baja esa nota un traste y deja de flotar: ahora la tercera del acorde y la ♭7 quedan a un tritono. Ese hueco es el sonido del blues y de todos los finales V–I que se han escrito.
- m7 — tríada menor con la séptima menor. Do–Mi♭–Sol–Si♭. Suave y repetible; sin tritono, así que nunca exige ir a ningún lado.
- m7♭5 (semidisminuido) — tríada disminuida con la séptima menor. Do–Mi♭–Sol♭–Si♭. Inquieto, pero la ♭7 de arriba le quita el melodrama.
- dim7, que se escribe °7 — tríada disminuida con la séptima disminuida. Do–Mi♭–Sol♭–Si♭♭ (sí, doble bemol: esa nota suena igual que La, pero se escribe con Si porque la de arriba tiene que ser una séptima contada por los nombres de las notas, Do→Re→Mi→Fa→Sol→La→Si). Cada nota a una tercera menor de la anterior, dos tritonos dentro y ninguna casa fija. El acorde inestable más útil que existe.
Y ahora vuelve a mirar la escalera: el peldaño que baja no siempre es el mismo. De maj7 a 7 baja la séptima; de 7 a m7 baja la tercera; de m7 a m7♭5 baja la quinta; y de m7♭5 a °7 vuelve a bajar la séptima.
Hay un sexto, m(maj7): una tríada menor con la séptima mayor. Es raro, incómodo a propósito, y lo has oído en la banda sonora de media película de espías. Es el segundo acorde de esas líneas de bolero en las que el bajo va bajando nota a nota —lo vas a tocar al final de esta página—. No está en la fila Tipo de séptima porque aparece mucho más como sonido de paso que como un acorde que vayas a buscar, aunque, si lo quieres ver, está en el menú Acorde de la herramienta, como «Menor con séptima mayor».
Antes de seguir, óyelo. Aquí abajo hay un laboratorio, y no es lo mismo que el mástil del principio: aquel te enseña la forma, este te hace oír cómo llega la nota nueva —toca primero la tríada sola y después el acorde de séptima entero—. Y su tabla del final, las séptimas que salen dentro de una tonalidad, es justo de lo que trata la sección siguiente.
Soñador y tranquilo. La séptima mayor está un traste por debajo de la fundamental y roza con ella suavemente: por eso suena rico y lleno, no tenso.
Monta una séptima sobre cada grado de la escala y mira lo que sale. Aquí no se elige nada: cada acorde se arma apilando notas de la escala, y su cualidad es la que salga.
Imaj7 Cmaj7 | iim7 Dm7 | iiim7 Em7 | IVmaj7 Fmaj7 | V7 G7 tritono | vim7 Am7 | viim7♭5 Bm7♭5 tritono |
Un solo acorde de séptima de dominante en toda la tonalidad: el V7. Nada más en la tonalidad suena así, y por eso, en cuanto lo oyes, tu oído ya sabe dónde está la casa.
Fíjate en lo que falta: la séptima disminuida no sale de ninguna de las dos escalas naturales. Necesita el séptimo grado subido —la sensible— y por eso nace en la menor armónica. Pero no es cosa solo del modo menor: en mayor se usa prestada muchísimo, como acorde de paso cromático y como acorde de sensible de otro grado (el vii°7 de ese grado).
Los números romanos dicen qué papel cumple cada acorde en la tonalidad: mayúscula = mayor, minúscula = menor, y minúscula con ° o con ♭5 es disminuido.
Por qué el de dominante es el especial
Monta un acorde de séptima sobre cada grado de una escala mayor y salta a la vista algo curioso: de los siete, solo uno es una séptima de dominante «a secas». En Do mayor es G7, y no hay ningún otro acorde de la tonalidad con ese sonido. Cambia de tonalidad y se mueve, pero sigue habiendo exactamente uno.
Eso es lo que lo convierte en una señal. Un acorde m7 puede ser el ii, el iii o el vi: oírlo no te dice gran cosa. Dentro de la tonalidad, una séptima de dominante tiene una sola dirección, así que en cuanto tu oído la reconoce tienes una pista muy fuerte de en qué tonalidad estás y de qué acorde viene después. Una pista, no una ley: el blues pone séptimas de dominante también en el I y en el IV, y tomar prestado ese sonido a propósito es justo lo que hacen las dominantes secundarias. Este es el mecanismo detrás de las cadencias y la razón de que funcionen las dominantes secundarias: tomas prestado ese sonido y puedes apuntar al acorde que quieras.
El motor es el tritono que hay entre la tercera del acorde y la ♭7. En G7 son Si (B) y Fa (F), a tres tonos de distancia: el intervalo más inestable que hay. El Si quiere subir un semitono hasta Do; el Fa quiere bajar un semitono hasta Mi. Las dos son notas del acorde de Do, así que la resolución no es una convención: son dos voces moviéndose un traste cada una hasta el lugar más cómodo que tienen al lado.
Dónde vive cada uno dentro de la tonalidad
En una tonalidad mayor el patrón no cambia nunca, sea cual sea la tonalidad: Imaj7, iim7, iiim7, IVmaj7, V7, vim7, viim7♭5. Lo aprendes una vez y te sirve en todas, que es el mismo truco en el que se basa el sistema numérico de Nashville.
La escala menor natural da otro conjunto — im7, iim7♭5, IIImaj7, ivm7, vm7, VImaj7, VII7 — y fíjate en que la séptima de dominante se ha mudado al VII (en muchos libros lo verás escrito ♭VII; es el mismo acorde). Cuidado con esa mudanza: ese VII7 no tira hacia la tónica menor, tira hacia el III. Y no es casualidad, porque el III es la relativa mayor: en la tonalidad de La menor, el VII7 es G7, o sea, el V7 de toda la vida de Do mayor. Dicho claro: la escala menor natural se ha quedado sin dominante propia.
El motivo es su séptimo grado. En La menor natural ese grado es Sol (G), a un tono de la tónica: es una subtónica, y una subtónica no empuja. Súbela un semitono a Sol♯ (G♯) y tienes una sensible, la nota que está a un solo traste de la tónica y se muere por llegar a ella. Al subirla pasan dos cosas de golpe: el acorde del V vuelve a ser una séptima de dominante de verdad —en La menor, E7— que sí lleva a casa, y aparece además el acorde de séptima disminuida, que no sale en ninguna de las dos escalas naturales.
Por eso ese patrón de arriba es la teoría y la calle es otra cosa: el bolero, la ranchera y el rock en menor casi siempre tocan el V con séptima —E7 en La menor—, no el vm7 que sale de la escala.
Si prefieres ver antes la versión con tríadas del mismo mapa, lo tienes en los acordes de una tonalidad, y en tríadas está lo que estás apilando.
Cómo tocarlos sin que te salga un sexto dedo
Los acordes de séptima son muchas veces más fáciles que las tríadas de las que vienen. Cmaj7 es un C al que le levantas un dedo, E7 es un E al que le levantas otro, y Em7 es un Em menos un dedo: te queda uno solo. Otros van al revés —C7 pide un dedo más que C—. Las formas movibles del jazz van más lejos y sencillamente quitan notas: si hay un bajista en la banda, la fundamental sobra, y la quinta de una séptima de dominante casi no aporta nada, así que muchísimo de lo que oyes en un acompañamiento es solo la tercera y la séptima del acorde, más el color que quieras.
Vale la pena aislar esa pareja —se llaman las notas guía— porque esas dos notas son la identidad del acorde. Quita la tercera y quédate con la fundamental: ya no distingues mayor de menor. Quédate con la tercera y la séptima y quita todo lo demás: un maj7, un 7 o un m7 siguen siendo reconocibles.
Con dos excepciones que conviene saberse: en el m7♭5 las notas guía son las mismas que las de un m7, así que ahí la ♭5 no es opcional, es la nota que le da el nombre; y en el °7 pasa igual con su ♭♭7, la séptima doble bemol de antes. Esos dos se tocan enteros.
Lo bonito de las notas guía es lo poco que se mueven. En un ii–V–I en Do —Dm7, G7, Cmaj7— son Fa y Do, luego Fa y Si, luego Mi y Si: en cada cambio una se queda quieta y la otra baja un semitono. Eso es la conducción de voces funcionando sola, y es la razón de que las cuatríadas se encadenen más fácil que las tríadas.
Pruébalo con las manos
Toca estos cuatro seguidos y no muevas más que un dedo, el de la segunda cuerda:
- Dm — xx0231
- Dm(maj7) — xx0221
- Dm7 — xx0211
- Dm6 — xx0201
La voz que baja es Re–Do♯–Do–Si (D–C♯–C–B), un traste cada vez. No es la nota más aguda del acorde —el Fa de la primera cuerda se queda quieto—, así que búscala por dentro con el oído. En cuatro acordes has tocado una tríada, un m(maj7), un m7 y un m6, y de paso has tocado la línea descendente que llevan debajo medio cancionero de boleros y casi toda banda sonora de espías. Ese segundo acorde, el m(maj7), es el del sonido de intriga.
En mayor es la misma idea: C, Cmaj7, C7 y C6, con la voz bajando Do–Si–Si♭–La (C–B–B♭–A). Fíjate en el cuarto acorde: es C6, no Cm7. Al pasar a Cm7 la séptima se queda donde está y lo que baja es la tercera, así que la línea se corta. Conviene saberlo justo porque la escalera de los cinco acordes de arriba y esta línea descendente se parecen y no son lo mismo.
Y para llevarlo más lejos: la herramienta del principio de esta página no se queda en estos cinco. Arrastra hacia arriba la barra de su borde derecho, hasta Controles, y puedes armar cualquiera de estos acordes sobre cualquier Tónica y con cualquier afinación. Para entrenar a distinguirlos de oído, pásate por el ejercicio de entrenamiento auditivo de acordes.
Leer está bien, pero no basta: abre el diapasón interactivo y mira cómo estas ideas se iluminan en la guitarra y en el piano.
Entrar a la herramientaPreguntas frecuentes
¿Qué es un acorde de séptima?
Una tríada con una tercera más apilada encima, así que tiene cuatro notas en vez de tres. La tríada de Do mayor es Do–Mi–Sol (C–E–G); si sigues apilando terceras —saltando una nota de la escala cada vez— le añades un Si o un Si♭, y te salen Cmaj7 o C7. Se llama «de séptima» porque, contando por la escala desde la fundamental, esa nota de arriba es la séptima.
¿Cuál es la diferencia entre Cmaj7 y C7?
Un traste. Cmaj7 es Do–Mi–Sol–Si (C–E–G–B); C7 es Do–Mi–Sol–Si♭ (C–E–G–B♭). Ese semitono lo cambia todo: en C7 el Mi y el Si♭ quedan a distancia de tritono, y el tritono es inestable, así que el acorde tira hacia algún lado. En Cmaj7 no hay ningún tritono, así que puede quedarse quieto. Por eso maj7 suena soñador y 7 suena a que va a moverse.
¿Por qué el acorde de séptima de dominante se llama así?
Porque en una tonalidad mayor solo aparece sobre el quinto grado, que es la dominante. Monta séptimas sobre los siete grados de Do mayor y obtienes Cmaj7, Dm7, Em7, Fmaj7, G7, Am7 y Bm7♭5: uno solo lleva el «7» a secas, y es el de Sol (G7). Como ningún otro acorde de la tonalidad suena así, cuando tu oído lo reconoce tienes una pista muy fuerte de en qué tonalidad estás y de cuál es el acorde de casa. Una pista, no una ley: el blues pone séptimas de dominante también en el I y en el IV.
¿Qué es un acorde semidisminuido?
Una tríada disminuida con una séptima menor encima; se escribe m7♭5 o ø7. Es «semi» disminuido porque solo la tríada de abajo está disminuida: la séptima de arriba es una séptima menor normal. Baja esa nota de arriba un traste más y la séptima también queda disminuida, y ese ya es el disminuido completo. En una tonalidad menor, el m7♭5 es el acorde del segundo grado: el que normalmente prepara la dominante.
¿Son más difíciles de tocar que las tríadas?
En guitarra suele pasar justo lo contrario. Varias formas de séptima piden menos dedos que la tríada de la que vienen: Cmaj7 es un C menos un dedo, E7 es un E menos un dedo y un Em7 abierto se queda en un solo dedo. Otras van al revés: C7 pide uno más que C. Y las formas movibles del jazz directamente quitan las notas que no hacen falta. Lo difícil no es tocarlos, es saber cuándo usarlos, y para eso te guía el sonido de cada uno.
¿Qué acorde de séptima le toca a cada grado?
En una tonalidad mayor: Imaj7, iim7, iiim7, IVmaj7, V7, vim7, viim7♭5. En menor natural: im7, iim7♭5, IIImaj7, ivm7, vm7, VImaj7, VII7. Fíjate en que la séptima disminuida no sale en ninguna de las dos: necesita el séptimo grado subido, y por eso viene de la menor armónica, aunque después se use prestada en mayor tan a menudo como en menor.